La entrega de 2,322 certificados busca transformar la vida de cientos de familias al otorgar seguridad jurídica sobre sus viviendas
SANTO DOMINGO. — Lo que durante años fue una simple posesión, ahora se convierte en propiedad legal. El presidente Luis Abinader encabezó la entrega de 2,322 títulos de propiedad en Santo Domingo, beneficiando a más de 9,000 personas que pasan a ser propietarios legítimos de los terrenos y viviendas donde han residido durante décadas.
La jornada forma parte del programa nacional de titulación impulsado por el Gobierno, una iniciativa que busca otorgar seguridad jurídica a miles de familias dominicanas y facilitarles el acceso a financiamiento, inversiones y oportunidades de desarrollo económico.
De ocupantes a propietarios
Durante el acto, el mandatario destacó que la entrega de títulos representa uno de los programas sociales de mayor impacto de su gestión, debido a que cambia de manera definitiva la realidad patrimonial de las familias beneficiadas.
Con el documento en sus manos, los propietarios podrán acceder a créditos bancarios, realizar mejoras en sus viviendas, transferir legalmente sus bienes y contar con una garantía jurídica sobre sus inmuebles.
Seguridad jurídica y desarrollo económico
Las autoridades explicaron que la titulación no solo beneficia a las familias, sino que también impulsa la economía local al incorporar propiedades formalmente al sistema económico nacional.
Especialistas consideran que la regularización de terrenos aumenta el valor de los inmuebles y crea condiciones favorables para la inversión y el desarrollo comunitario.
Programa continúa expandiéndose
El Gobierno ha convertido la titulación de terrenos en una de sus principales políticas públicas, desarrollando proyectos similares en diversas provincias del país.
Durante los últimos años, miles de dominicanos han recibido certificados de propiedad como parte de los esfuerzos por reducir la informalidad y garantizar derechos patrimoniales a familias que durante décadas carecieron de documentación legal sobre sus hogares.
Una entrega que cambia vidas
Para muchos beneficiarios, recibir un título de propiedad significa poner fin a años de incertidumbre y asegurar el patrimonio familiar para las futuras generaciones.
La iniciativa forma parte de la estrategia gubernamental orientada a fortalecer la inclusión social, la seguridad jurídica y el desarrollo económico de comunidades históricamente marginadas.
