Washington afirma que los bombardeos responden a una “agresión injustificada y continua” por parte de Teherán
WASHINGTON. — Estados Unidos lanzó una nueva oleada de ataques aéreos contra múltiples objetivos en territorio iraní, en una escalada que incrementa la tensión militar entre ambas naciones y mantiene en alerta a la comunidad internacional. Las operaciones fueron confirmadas por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), que aseguró que los bombardeos responden a lo que calificó como una “agresión injustificada y continua” por parte de Irán.
De acuerdo con reportes internacionales, los ataques alcanzaron instalaciones militares, sistemas de defensa aérea, radares y otros objetivos estratégicos ubicados en distintas zonas del país persa, incluyendo áreas cercanas al estratégico estrecho de Ormuz.
Washington justifica la ofensiva
Las autoridades estadounidenses sostienen que la operación constituye una respuesta a recientes acciones iraníes contra intereses y fuerzas militares estadounidenses en la región.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó que las fuerzas armadas continuarán actuando contra instalaciones consideradas clave para la capacidad militar iraní si persisten las amenazas contra personal y activos estadounidenses.
Por su parte, el presidente Donald Trump defendió la decisión y advirtió que Estados Unidos mantendrá la presión sobre Teherán mientras no existan avances concretos hacia una solución diplomática.
Irán promete responder
Las autoridades iraníes denunciaron los ataques y advirtieron que responderán a cualquier acción militar que consideren una violación de su soberanía.
Medios internacionales informaron que la Guardia Revolucionaria iraní ha reivindicado operaciones con misiles y drones dirigidas contra posiciones militares estadounidenses en distintos puntos de la región, mientras continúan los enfrentamientos y aumenta el riesgo de una confrontación más amplia.
Preocupación internacional
La nueva escalada ha generado preocupación entre gobiernos y organismos internacionales debido a las posibles repercusiones sobre la estabilidad regional, el suministro energético mundial y la seguridad en el Golfo Pérsico.
Analistas advierten que cualquier deterioro adicional de la situación podría afectar el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el comercio global de petróleo.
Continúan los esfuerzos diplomáticos
Pese a la intensificación de las operaciones militares, distintas fuentes indican que continúan los contactos diplomáticos impulsados por mediadores internacionales con el objetivo de evitar una escalada mayor y abrir espacio para nuevas negociaciones entre Washington y Teherán.
