La guerra en Medio Oriente, desatada tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, ya comienza a sacudir la economía global y podría provocar la pérdida de hasta 38 millones de empleos a tiempo completo, según alertaron organismos de la ONU.
Informes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo (Unctad) advierten que el conflicto disparó los precios del petróleo, elevó la inflación y desató una ola de incertidumbre en los mercados financieros internacionales.
Los organismos alertan que el impacto apenas comienza y que las consecuencias más severas podrían sentirse entre 2026 y 2027, con una fuerte desaceleración del crecimiento económico mundial.
Petróleo caro, inflación y caída de empleos
La OIT explicó que si el petróleo continúa un 50 % más caro que a inicios de 2026, las horas de trabajo globales caerían un 1.1 %, equivalente a unos 38 millones de empleos perdidos.
Además, los ingresos laborales reales podrían desplomarse un 3 %, representando pérdidas cercanas a los tres billones de dólares.
Medio Oriente y Asia serían los más golpeados
Los Estados Árabes enfrentarían una caída laboral de hasta 10.2 %, superando incluso el impacto registrado durante la pandemia del Covid-19.
En Asia y el Pacífico también se prevén millones de empleos afectados, especialmente entre trabajadores migrantes que dependen de las remesas para sostener economías enteras.
Expertos advierten que el conflicto podría desencadenar una nueva crisis económica mundial si las tensiones militares continúan escalando en la región.
