ASUNCIÓN, PARAGUAY. — Paraguay atraviesa una de sus mayores crisis políticas y financieras de los últimos años, luego de que el presidente Santiago Peña presentara su renuncia al cargo en medio del escándalo provocado por la intervención de Ueno Bank, una entidad financiera cuya situación ha dejado a cerca de tres millones de clientes sin acceso a sus depósitos.
Sin embargo, la dimisión del mandatario no logró detener el proceso de juicio político iniciado por el Congreso Nacional, que ahora tiene en sus manos la decisión sobre su permanencia en el poder.
Escándalo bancario desata crisis presidencial
La controversia comenzó después de que el Banco Central del Paraguay ordenara un procedimiento de resolución de Ueno Bank, tras detectar graves problemas de solvencia financiera.
La decisión provocó preocupación entre millones de ahorristas, así como cuestionamientos sobre los recursos públicos depositados en la institución, incluidos fondos vinculados al sistema de pensiones.
La crisis también alcanzó directamente al presidente Peña debido a sus anteriores vínculos accionarios con el grupo empresarial relacionado con el banco, participaciones de las que se desvinculó en marzo de 2025.
Congreso mantiene proceso de destitución
Ante el creciente rechazo político y social, Peña anunció su renuncia a la Presidencia. No obstante, la sesión parlamentaria convocada para conocer su dimisión quedó sin cuórum, impidiendo que fuera tramitada.
Paralelamente, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad la acusación para someterlo a juicio político por presunto mal desempeño de sus funciones.
El proceso pasó al Senado, que deberá determinar si existen fundamentos suficientes para destituir al jefe de Estado.
La diferencia entre ambos procedimientos resulta fundamental: mientras una renuncia podría permitirle conservar determinadas prerrogativas constitucionales como expresidente, una destitución mediante juicio político podría privarlo de esas protecciones.
Peña anuncia que defenderá su inocencia
Pese a la presión, Santiago Peña aseguró que ejercerá su derecho a la defensa y presentará argumentos y pruebas ante las instituciones correspondientes.
El mandatario manifestó su disposición de colaborar con las investigaciones para esclarecer las responsabilidades relacionadas con la crisis financiera.
Mientras tanto, permanece formalmente en la Presidencia, a la espera de la resolución del proceso legislativo.
Protestas y preocupación por los ahorros
La crisis ha provocado manifestaciones en Asunción, donde ciudadanos afectados por la intervención bancaria exigen respuestas sobre sus depósitos y responsabilidades políticas.
Las autoridades financieras han comenzado a implementar mecanismos de devolución de depósitos garantizados, aunque persiste la incertidumbre sobre la recuperación de la totalidad de los recursos.
Por su parte, la Fiscalía paraguaya mantiene investigaciones relacionadas con el manejo de fondos públicos, la supervisión bancaria y posibles irregularidades administrativas.
Un desenlace que podría cambiar el rumbo de Paraguay
La situación coloca al país sudamericano ante un escenario de incertidumbre institucional, con un presidente cuestionado, un sistema financiero bajo presión y un Congreso que deberá tomar una decisión de importantes consecuencias políticas.
El resultado del juicio político determinará si Santiago Peña continúa al frente del Gobierno o si Paraguay enfrenta un cambio anticipado en su conducción presidencial.
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