El desafío parecía imposible: resolver dos cubos a casi 190 kilómetros por hora y a casi 4,000 metros de altura
CALIFORNIA, EE.UU. — Lo que para muchos resulta difícil sentado en una silla, Ishaan Hadkar decidió hacerlo en el aire. El joven de 24 años logró un nuevo récord mundial Guinness al resolver dos cubos de Rubik durante un salto en paracaídas, convirtiéndose en la primera persona en completar esta hazaña extrema en plena caída libre.
La proeza tuvo lugar sobre los cielos de Oceanside, California, donde Hadkar se lanzó desde una altura cercana a los 4,000 metros para combinar dos actividades que pocas veces coinciden: el paracaidismo y la resolución de cubos de Rubik.

Un récord a casi 190 kilómetros por hora
Durante el descenso, el joven enfrentó fuertes ráfagas de viento y velocidades cercanas a los 190 kilómetros por hora, condiciones que aumentaban considerablemente la dificultad del reto. A pesar de ello, logró mantener la concentración suficiente para completar ambos rompecabezas antes de tocar tierra.
Según Guinness World Records, el intento estuvo a punto de fracasar cuando uno de los cubos se rompió durante una prueba inicial. Sin embargo, Hadkar decidió volver a subir al avión y repetir el desafío apenas minutos después.
No se rindió tras el primer fracaso
Lejos de abandonar la idea, el joven regresó al aire para un segundo intento que terminó haciendo historia.
“No quería rendirme”, explicó Hadkar tras conseguir la marca, destacando que la experiencia estuvo llena de adrenalina, presión y concentración extrema.
Pasión por los cubos desde niño
La historia de Hadkar con los cubos de Rubik comenzó cuando tenía apenas 10 años. Desde entonces ha participado en competencias y ha desarrollado habilidades que lo han llevado a intentar desafíos poco convencionales.
Antes de este récord, ya había llamado la atención al resolver múltiples cubos bajo el agua, demostrando una capacidad extraordinaria para mantener la calma en situaciones de alta exigencia.
Una hazaña que sorprende al mundo
La combinación de precisión mental, control físico y valentía convirtió el logro de Hadkar en una de las marcas más llamativas registradas este año por Guinness World Records.
Su historia ha dado la vuelta al mundo y demuestra que los límites pueden romperse incluso a miles de metros de altura y a velocidades extremas.
