El gobierno del presidente Luis Abinader ha iniciado un proceso de reforma del servicio exterior que incluye remoción de embajadores y rotación del personal tanto en el servicio extranjero como local. Funcionarios con décadas fuera del país han regresado a la sede como parte del esfuerzo para profesionalizar la diplomacia dominicana.
En total, en los últimos meses el Poder Ejecutivo ha solicitado el reintegro a la Cancillería de al menos 53 diplomáticos. Para llevar a cabo estos movimientos, el mandatario se acoge a la Ley Orgánica 630-16, que establece los lineamientos que rigen al Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex) y el servicio exterior.
Esta ley otorga el poder al presidente de la República de nombrar al personal del ministerio y señala, entre otras cosas, que los funcionarios diplomáticos no deben exceder los cinco años consecutivos en funciones en el exterior y no menos de dos años en la Cancillería. La legislación permite la extensión o reducción de estos plazos «en casos excepcionales» y con la aprobación del Poder Ejecutivo.























